Técnicos se capacitan para disminuir daños a la capa de ozono

Durante el 4 y 5 de junio en el LATU, la unidad de Ozono del Mvotma, realizó talleres de capacitación para la eliminación del uso de sustancias que agotan la capa de ozono utilizadas en sistemas de limpieza de refrigeración y aires acondicionados.

Participaron alrededor de 80 técnicos de empresas que cuentan con servicios de mantenimiento de equipos de refrigeración y aire acondicionado.

En esta ocasión la capacitación, llevada adelante por un experto internacional en la materia, el Ingeniero Ruben Marchand, se enfoca en el uso de alternativas al HCFC 141b, un hidroclorofluorocarbono que tiene poder de agotamiento del ozono y a su vez potencial de calentamiento atmosférico.

En el marco del Protocolo de Montreal, cuyo objetivo principal es la protección de la capa de ozono mediante la toma de medidas para controlar la producción y el consumo de sustancias que la agotan con el objetivo final de eliminarlas, “en 2010 se eliminaron las sustancias denominadas CFC, sustituyéndolas por los HCFC y ahora estamos transitando la segunda etapa del Protocolo de Montreal, que es la eliminación de los HCFC” explica Roberto Marvid, responsable de la unidad de Ozono.

El HCFC-141b se utiliza principalmente como agente espumante para la fabricación de espumas de aislación y en limpieza de circuitos de refrigeración y aire acondicionado. “Junto con el Latu preparamos este taller donde se presentan productos alternativos, sistemas para reusar productos y a su vez es el espacio para que todos los actores involucrados, en especial los importadores presenten productos alternativos. Antes de que el país tome decisiones finales de prohibición queremos mostrar las alternativas para que estén preparados” agregó.

La eliminación del uso de estas sustancias que dañan la capa de ozono y afectan el calentamiento global, se realiza en el marco de un “programa país”, llamado Programa nacional para la reducción gradual del consumo de las sustancias que agotan la capa de ozono, el cual se viene ejecutando desde el año 1993. Actualmente el compromiso más próximo es el de disminuir el consumo de dichas sustancias en un 35% sobre la línea de base (consumos promedio de los años 2009-2010) para el año 2020.

A su vez los los HCFC se sustituyeron por otras moléculas que son HFC (entre otras), que no dañan la capa de ozono, pero tienen un potencial de calentamiento atmosférico aún. Por eso en el año 2016 en el marco del Protocolo de Montreal, se aprobó la Enmienda de Kigali, la cual nuestro país - dando señales una vez mas de su firme compromiso con el medio ambiente - está muy próximo a ratificarla. Es la quinta de una serie de enmiendas del Protocolo y fue aprobada para eliminar los HFC.

Estos talleres son parte de una serie de capacitaciones que se desarrollan a lo largo del año, donde también se difunden buenas prácticas de refrigeración de modo de minimizar el uso de químicos para este tipo de tareas. “La idea es ir generando conocimiento para orientar a las empresas y técnicos a disminuir la demanda de los HCFC e informar sobre las tendencias mundiales y donde está Uruguay al respecto” expresó Marvid.

Ozono y cambio climático

La Enmienda Kigali plantea que el Protocolo de Montreal ha logrado que la capa de ozono se esté recuperando gracias a la eliminación de las SAO (Sustancias que Agotan la Capa de Ozono) y en ese proceso también se ha mitigado el cambio climático. En virtud de la Enmienda las Partes reducirán la producción y el consumo de HFC, con lo cual se podría evitar un aumento de 0,5°C de la temperatura del planeta para finales del siglo.

A su vez en la Política Nacional de Cambio Climático, se hace expresa referencia a la ratificación de la Enmienda de Kigali, como un objetivo a cumplir.

Miércoles, 06 Junio 2018 12:44